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Una de las grandes preocupaciones del candidato a cirugía
plástica se relaciona con el tipo de anestesia y sus riesgos.
La anestesia es una de las grandes preocupaciones a la hora de tomar
la decisión de someterse a una intervención.
Sin embargo, la anestesia es una de las ramas de la medicina que más
ha evolucionado en los últimos 40 años. La aparición de nuevos
medicamentos, equipos y técnicas de anestesia, han reducido los
riesgos de mortalidad quirúrgica de otros tiempos a unos niveles
mínimos. Los laboratorios se empeñan en buscar nuevas drogas que
superen a las anteriores y que presenten menos efectos colaterales.
La monitorización del paciente nos permite un completo control
durante el acto operatorio, y aunque nuestros pacientes son en
principio sanos, el trabajo conjunto y multidisciplinar con otros
especialistas hace que podamos intervenir sobre pacientes
debidamente preparados que presentan alguna patología, como es el
caso de diabéticos, hipertensos, cardiopatías, etc.
Para
facilitar la comprensión de lo que es la anestesia podemos
clasificarla en dos grandes tipos: General y local.
1) La Anestesia general
es la supresión de la sensibilidad al dolor en todo el organismo.
Esta indicada cuando no se puede hacer una anestesia local. Sin
embargo, siempre el cirujano y el anestesista escogerán el tipo de
anestesia teniendo en cuenta la extensión y naturaleza del acto
quirúrgico así como las condiciones del estado general y psicológico
del paciente.
La Anestesia general se caracteriza por la necesidad de intubación,
es decir, de introducir un tubo en la tráquea del paciente por medio
del cual se controla la respiración del mismo, y se le administran
agentes anestésicos en forma de gases.
2) La anestesia local
+ sédacion,
por el contrario, elimina el dolor en un área del cuerpo mientras
que el paciente respira por sus propios medios de forma espontánea.
Prácticamente un 90 % de las intervenciones de cirugía plástica son
realizadas bajo anestesia local completada con sedación.
La tecnología y los avances en materia de sedación, han posibilitado
la realización de procedimientos cosméticos extensos sin los efectos
colaterales de la anestesia general.
Gracias a tranquilizantes más eficaces, y modernas técnicas de
sedación, las cirugías largas se realizan sin tomar riesgos
adicionales innecesarios.
Además, después de una anestesia local con sedación; al despertar
después de la cirugía, el paciente se siente bien, sin sufrir los
efectos colaterales de la narcosis general tradicional.
No solamente la cirugía es menos riesgosa. Otra ventaja de la
combinación de cirugías es que la duración total de la interrupción
de sus actividades laborales y sociales y el período de recuperación
son más cortos.
Accidentes en la Anestesia
Si una ventaja tiene la cirugía plástica sobre las demás cirugías es
que los pacientes, en su gran mayoría, son sanos, es decir, no
poseen una patología de base, sino una malformación, deformidad, o
deseo de mejorar.
Es bien sabido que el riesgo anestésico es proporcional a la
gravedad de la enfermedad que el paciente posee cuando va a ser
intervenido. En Cirugía Plástica, como en cualquier otra
especialidad quirúrgica, antes de toda cirugía se efectúa un estudio
minucioso del paciente para conocer cualquier factor que aumente los
riesgos de la intervención. Análisis completo de sangre , pruebas de
coagulación, E.C.G y examen cardiológico son las pruebas básicas, a
las que se le añade un cuestionario sobre los antecedentes médicos,
personales y familiares, intervenciones previas, alergias, medicinas
que utiliza, etc.
La máxima seguridad se alcanza cuando el equipo está constituido por
profesionales adecuadamente entrenados y que siguen cuidadosamente
todas las normas establecidas para evitar los accidentes. En caso de
que estos ocurran lo más importante es que la respuesta sea rápida y
efectiva gracias a que se hayan previsto de antemano todos los
posibles percances, y, todavía más importante, que exista una
vigilancia continua del paciente por parte del anestesista,
responsable, al fin y al cabo, del control del paciente durante el
tiempo quirúrgico.
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